Archivos para diciembre, 2010

Comprar para ser feliz, comprar para definir nuestra personalidad, comprar para contribuir a la economía del país, comprar para sentirse bien, comprar un regalo como muestra de afecto… Hay que desenmascarar estas construcciones artificiales que se hacen pasar por naturales.

  • Comprar para ser feliz y definir nuestra personalidad: En su magnífico libro Del tener al ser Erich Fromm reflexiona ya en 1976 sobre la necesidad de buscar los valores interiores (algo que está muy de moda ahora entre algunos autores new age). En este ensayo Fromm opone el consumismo moderno como tarea de acumulación inagotable de objetos, a una vida más centrada en la conquista de un modo de ser. Si acumular objetos  diera la felicidad, no sería una búsqueda inagotable. Simplemente hay que pensar: Cuando llevamos tiempo ahorrando para comprar algo y finalmente lo compramos, ¿cuánto dura la sensación de felicidad al usarlo? (más…)

Vivimos tan inmersos en los discursos mediáticos que ni nos damos cuenta de lo engañados que estamos. El otro día pregunté en clase cuántos alumnos pensaban que cuanto más dinero más felicidad y, sin dudarlo, TODOS levantaron la mano. Se justificaban en que el mundo está hecho para ser comprado y que todo bien lo que puedas comprar te garantiza su disfrute y, por ende, tu felicidad.

Frank Herbert en una de sus novelas de Dune escribe: “El dinero puede dar la libertad, pero el camino para conseguirlo esclaviza”. Se puede hacer un claro paralelismo con la tan manida ecuación entre dinero y felicidad. (más…)

Marx, Freud y Nietzsche fueron denominados por Ricoeur como los Maestros de la Sospecha porque con sus obras pusieron en crisis el concepto de racionalidad. Podríamos pensar que con el paso de los años, influidos por sus innovadores análisis, hoy en día nuestro pensamiento asume plenamente que no hay una racionalidad histórica que dirija los acontecimientos (Marx), sino un cruce de fuerzas producto de las voluntades humanas (Nietzsche) que ni siquiera tienen una conciencia unitaria, sino que son el resultado de otras fuerzas presentes en el mismo interior de cada individuo (Freud).

Así que nuestra razón no es lo que pensabámos… ¿Lo hemos asumido plenamente? ¿No seguimos pensando y confiando en que el estado del bienestar occidental es el mejor logro de la democracia, con su más y mejor para todos? (más…)

¿Y entonces qué?

Publicado: diciembre 28, 2010 en consumo
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Una vez que sabemos que vivimos inmersos en un sistema de consumo que nos lleva a definirnos a nosotros mismos por lo que compramos, que nos lleva a endeudarnos por valores seguros como un trabajo, una casa, un coche, un matrimonio… Instituciones todas ellas perfectamente integradas en el sistema capitalista y, a su vez, garantía de su perpetuación, ¿qué hacemos con nuestra vida? ¿Seguimos trabajando para el banco?